Comenzó por
capturar las
fotos, ahora su
arte es enmarcar
las imágenes.
Rafael
Colmenares D,
este venezolano
de profesión
publicista y que
aún hoy emplea
parte de su
tiempo en la
cámara, dedica
hoy la mayor
parte de su
empeño a
trazarse un
camino como
artesano de la
madera,
enmarcando de
manera original
y con gran
calidez esas
imágenes que
tantas
nostalgias nos
producen. Como
artesano lleva
ya varios años
labrando y
calando a pulso
un trayecto de
logros y
tropiezos, no en
vano, ya que
este andar le ha
permitido
alcanzar un
conocimiento que
se palpa a
simple vista en
su obra. Antes
de llegar a esta
etapa de su
ingenio, realizó
un curso en el
Instituto
Artesanal de la
Colonia Tovar el
cual le dio
conocimientos
básicos sobre
las herramientas
utilizadas en el
taller. Fue
también
caminante en una
travesía que lo
llevó pidiendo
cola, es decir,
a pulgar, hasta
la misma.
pampa Argentina,
pasando
previamente por
Brasil y Chile,
donde también
fue albañil,
pintor de brocha
gorda, bailarín,
malabarista de
vida.
Posteriormente
vivió en la
ciudad de Mérida
(Venezuela)
donde compartió
con muchos
compañeros
artesanos de los
cuales aprendió
técnicas de
trabajo y
compartió
vivencias muy
importantes para
su vida… siempre
acompañado de su
cámara
fotográfica,
siendo la
fotografía para
él un bello
pasatiempo. Hoy
en día lo que lo
motiva es su
taller, donde
transcurre parte
de su
creatividad,
pasa del soñar
al hacer, de la
imaginación a la
obra, envuelto
en una atmósfera
de aserrín,
siempre
acompañado de
alguna buena
melodía de Fito,
Sabina, Drexler
por mencionar
algunas. Realiza
sus piezas
teniendo siempre
presente la idea
de lograr
transmitir con
su encuadre, con
sus marcos y sus
portarretratos,
el soporte
armonioso para
la fotografía,
esas imágenes
que atesoramos y
que forman parte
importante de
nuestras vidas.
Para muestra
sólo hace falta
pasar por la
Feria del Ateneo
en diciembre, ir
a su taller,
visitarlo en su
casa, donde será
bienvenido….
Aquí les dejamos
sólo una muestra
de su obra,
hechas a mano
con total
empeño, a la
medida y con
calidez, para
una, varias
fotos…A su
gusto. Rafael
Campos